1. Por irresponsable. Cuatro años de su anterior legislatura en la que se vendieron casi un millón de motos sin hacer nada por nuestra seguridad más allá de radares y política de criminalización de la velocidad. Sólo un «Plan de motos» con 19 medidas urgentes inútiles a la hora de mejorar la seguridad de quienes ya tenemos carné de moto, y que únicamente encarece y bloquea el acceso a nuevos permisos. Los guardarraíles asesinos siguen en nuestras carreteras.

2. Por incompetente. Obliga a nuevos exámenes en Tráfico… y suspende en el mejor de los casos durante un mes la posibilidad de examinarse de moto por no haber preparado su puesta en marcha.

3. Por electoralista. Su absurdo empecinamiento en prohibir, sin motivo alguno, los ciclomotores a los 14 años, sólo porque ello sería una medida electoralmente bien recibida.

4. Por hipócrita. El adalid del control de velocidad es cazado en su coche oficial a velocidades ilegales…

5. Por frívolo. «Los guardarraíles son letales para los motociclistas, pero como hay menos motos que camiones o autocares…». Navarro niega a los motociclistas la dignidad, el respeto y el derecho a ser considerados víctimas de los accidentes y los señala públicamente como culpables en los anuncios de la DGT. Por no citar su apoyo público a los «cascos budistas» como solución a nuestros accidentes…

 

6. Por vengativo. La presión política le obliga a una moratoria en la prohibición de los ciclomotores a los 14 años y se revuelve contra las motos medias pidiendo la subida de sus impuestos.

7. Por ignorante. Nuestra DGT «no conocía» que en el país vecino, Francia, las motos están limitadas a 100 CV desde ¡1986!

8. Por manipulador. Usa la «opinión publicada» en medios de comunicación de su cuerda para hacer creer mediante mentiras a la «opinión pública» que su política contra las motos es «bien merecida».

9. Por “engañador”. Publica en sus propios medios, la revista de la DGT, que «la experiencia en Francia ha sido positiva. Desde 2004 están prohibidas las motos de más de 100 CV y han reducido las muertes de motociclistas». ¡Falso!

10. Por mentiroso. Implica la potencia de las motos como causa de su accidentalidad sin atender a que su mayor incidencia en las cifras procede de la simple descripción de uso. Nos accidentamos más con motos de más de 100 CV porque son las que más usamos: todos los estudios indican que no hay relación entre potencia y/o cilindrada y accidentalidad, como se demuestra precisamente en Francia, que tiene el doble de la de España con la mitad de parque… y ¡con motos limitadas a 100 CV!

11. Por inútil. Las víctimas en moto ya están bajando un 65% gracias a la acción responsable del propio colectivo motociclista, no a sus medidas represivas.

12. Por antidemócrata. No cumple el acuerdo del Parlamento, voluntad soberana de la ciudadanía española, que insta a la DGT a no aplicar la prohibición al ciclomotor a los 14 años. Aplica al colectivo motociclista medidas de «Interior»: soluciona los problemas inherentes a la moto intentando bloquear su utilización, y trata a los usuarios como súbditos a merced de sus intereses («si no hay motos circulando, se acabó el problema y me presento como un gran político») en lugar de cómo contribuyentes y ciudadanos positivos, a quienes debe servir.

12 + 1. Por at(r)acador. Consigue que un decreto del Ministerio de Hacienda convierta la «Ley de calidad del aire» en una burla, mezclando arbitrariamente conceptos independientes, «emisiones» y «potencia», atribuyéndoles interesadamente una falsa «accidentalidad». La propia DGT (A. Ferrer, directora del Observatorio de S. Vial), declaró públicamente que «las emisiones no tienen nada que ver con la siniestralidad». Gracias a Pere Navarro, las motos pagarán «el doble» que otros vehículos por una contaminación que ni siquiera emiten y, para rizar el rizo, se «at(r)aca impositivamente» al motociclista medio: tu próxima moto «de más de 100 CV» pagará unos 1.500 euros más ¡simplemente para conseguir el verdadero objetivo final: que haya menos motos circulando!